Compartir lo que se sabe, el principio de todo

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No hay duda de que el hilo de discusión de la Orbea Oiz en ForoMTB constituye un poderoso ejemplo de cómo las personas  disfrutan compartiendo lo que saben. Unidas alrededor de una pasión compartida, no hay mayor placer que poner en común descubrimientos, dudas o propuestas. Esta dinámica se enfrenta, sin embargo, a una de las pautas por las que se mueven las empresas: la protección del conocimiento para no descubrir los potenciales secretos que encierran sus productos y servicios.

Cabría pensar que un hilo de discusión -una simple sucesión de mensajes- no es la mejor de las herramientas para estructurar el conocimiento. Sin embargo, el hecho de sobrepasar los 40.000 en una secuencia lineal da que pensar. Las personas obvian esa dificultad y se lanzan a compartir experiencias, dudas y opiniones.

En el caso del hilo de la Oiz es cierto que se observa un importante trabajo en el primer post por llevar allí lo más relevante de las miles de páginas que se han generado. Es decir, conscientes de que puede ser complicado acceder a una información concreta, se ha organizado una página de acceso en la que no solo se muestra una recopilación de enlaces con contenido útil sino que se ha incluido una sección de preguntas y respuestas, problemas frecuentes y cómo solucionarlos o algunas explicaciones detalladas alrededor de ciertas cuestiones técnicas. Todo ello gracias a la persona que puso en marcha la conversación allá por 2014.

Von Hippel en Free Innovation alude de forma constante a estas dinámicas enfrentadas entre usuarios y empresas. Ambos enfoques de innovación se mueven por pautas bien diferentes. Por ejemplo, en nuestro el usuario:

  • arriesga mucho más en busca de bajar peso a la bici
  • combina componentes de muy diferentes proveedores sin los límites de la marca
  • es más ágil en la dinámica prueba/error
  • personaliza estéticamente hasta donde la marca no podría
  • comparte inventos incluso sin que estén del todo testados

En cualquier caso, lo que se observa es que compartir es la razón principal por la que existe el hilo de la Oiz. Es una conducta de radical transparencia respecto a lo que cada cual hace con su bici. Incluso se «exigen» fotografías como forma de socializar. ¿Cómo debe comportarse la marca respecto a esta característica que define a sus usuarios?, ¿debe caminar hacia una radical transparencia e incrementar de forma exponencial lo que comparte?

La imagen es de  GotCredit en Flickr.

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