La altimetría de la tesis doctoral

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Una forma muy habitual de entender la dificultad de una ruta en bici es, además del kilometraje, su altimetría. Cuantos más dientes de sierra, más dura parece, aunque luego siempre hay factores imprevistos que proporcionan sorpresas en el viaje: lluvia, viento, problemas mecánicos, una caída inoportuna o un terreno en mal estado. El doctorado, ahora que toca a su fin, puede explicarse a través de una altimetría. En mi caso he dibujado los hitos principales, esos que podéis observar en el gráfico adjunto y que defenderé el próximo 12 de julio a las 11h de la mañana en Oñati, en Enpresagintza, la Facultad de Empresariales de Mondragon Unibertsitatea.

  • La ilusión inicial hace que el primer tramo sea muy llevadero. Comenzar una ruta siempre deja cosquilleo en el estómago y emprender de esta dimensión aún más. Sí, hay motivación inicial suficiente, no hay duda 😉
  • El primer gran puerto, de primera categoría, es el diseño de la investigación: objetivos, métodos, limitaciones, marco conceptual y preguntas de investigación llevan su tiempo. Es una fase en la que llegan las primeras rampas de importancia y que da idea de lo complicado de la ruta.
  • Cruzada la pancarta del puerto de montaña cada cual, según su doctorado, entrará en un momento diferente. En mi caso, me introdujo en una primera fase de trabajo de campo a través de un estudio piloto, el primero de los dos sprints intermedios. Una parte agradable porque comienzas a aterrizar en tu objeto de investigación y a entender mejor aquello a lo que te enfrentas.
  • El siguiente puerto de montaña tiene que ver con la defensa del proyecto de investigación. Hay que escribir, buscar coherencia interna y preparar un primer momento de presentación ante un tribunal. En mi caso lo entiendo como un puerto de segunda categoría, en el que la recompensa final es disfrutar explicando esto a lo que quieres dedicar tanto tiempo.
  • Se entra a continuación en un largo llano con terreno en general favorable: el trabajo de campo. Es el momento de entrevistar, analizar datos, preparar focus group o lo que sea necesario para comprender lo que investigamos e intentar responder a los objetivos y a las preguntas de investigación. Lo entiendo como avituallamiento porque nos proporciona la materia prima necesaria que habrá que metabolizar para lo que resta. En mi caso, la parte “más entretenida”, la que te introduce a fondo en la tesis doctoral.
  • Comienza poco a poco un largo puerto en el que nos encontramos con un segundo sprint intermedio. Nuestra investigación fue utilizando diversos métodos de recogida de datos, pero no hay duda de que el taller que realizamos el 11 de septiembre de 2017 fue un hito trascendental.
  • La pancarta del puerto de montaña se cruza con la entrega del documento completo de la tesis doctoral. Escribir, escribir, escribir. Todo con el máximo rigor posible y sin que se escapen los plazos. Si, el gran puerto de montaña de este doctorado, no hay duda.
  • Depositada la tesis, con el visto bueno de director, codirector y de la comisión de doctorado, se entra en los últimos kilómetros, los que conducirán a la defensa ante el tribunal. La inmensa parte del trabajo ya está hecho y hay que intentar disfrutar. La defensa, como me decía Iñaki Murua en un comentario, es para disfrutarla. Cruzar la meta. Pero, ¿hay que seguir pedaleando? Sí, no acaba ahí la ruta. En ese momento iniciaremos otra nueva travesía. Ya lo iremos compartiendo 🙂

 

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