El espectáculo del MTB en Red Bull TV

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Red Bull Zera o Pico

Imagen: Red Bull Zera o Pico 2018 Guaratinga, Brazil.

Hoy en día es muy probable que la salud de un sector pase en buena parte por su exposición mediática ante el gran público. Sí o sí se necesita entrar en el imaginario colectivo y hasta donde sea posible, estar presente en la retina de la audiencia a la que se dirige. En  el caso que nos ocupa, el MTB, me temo que las cifras de venta no serían las mismas si Red Bull TV no se ocupara, como lo viene haciendo en los últimos años, de la retransmisión de las pruebas del campeonato del mundo tanto de descenso como de rally.

Red Bull Media House is an award-winning, globally distributed multi-platform media company on a mission to inspire with ‘beyond the ordinary’ stories – both direct-to-consumer and through partnerships.

El caso es que, según los datos de audiencia de esta cadena, el MTB supone el segundo deporte más visto entre los que emite. Y la noticia es que la Mercedes-Benz UCI Mountain Bike World Cup seguirá formando parte de las retransmisiones que Red Bull TV ofrecerá hasta la temporada 2021, según se puede leer en Wide Open Mountain Bike.

En el dibujo del sector del MTB es fundamental el papel de los medios de comunicación. En su día las revistas especializadas desempeñaban un papel relevante pero hoy medios como Red Bull TV o Strava -por citar otro en un plano diferente- completan la experiencia de quienes disfrutan con el MTB. Ver por la pantalla a las grandes figuras de este deporte estimula. Y lo mismo sucede cuando Strava es capaz de colocarte en la misma clasificación de un segmento junto a quienes corren el Tour de Francia.

Todo forma parte de la sociedad del espectáculo. Parece que en este primer mundo se necesita consumir este plus de adrenalina que surge de fundirse con la pantalla, mucho más allá de la práctica directa del deporte. No es lo mismo rodar por un paraje espectacular que grabarlo y reproducirlo a través de un vídeo al que potencialmente pueden llegar muchas visitas por el simple hecho de colocarlo en YouTube. La dimensión expositiva de lo que hacemos forma parte ya del código genético del MTB.

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2 Comentarios

  1. Iago

    Es muy interesante este punto, porque el MTB se abrió camino mediáticamente de una manera muy curiosa y que no sé si se ha investigado.

    Por un lado existió una intencionalidad de recoger las gestas desde sectores de cultura urbana que ya habían arrancado esa llamémosle intencionalidad desde el mundo skate. Luego diría que cogió fuste gracias a apariciones como las de tu adorado Danny MacAskill 😉

    Luego esto se juntó con una evolución tecnológica vertiginosa, tanto para la captación como para la retransmisión. Yo creo que el pepinazo estuvo en 2009 con, precisamente, un vídeo de MacAskill haciendo el cafre por Edinburgo. Él a su vez echaba mano de vídeo digital que ya se había asentado como herramienta cotidiana, pero aún grabándose en 4:3.

    De ahí a poco tiempo ya pasamos a las sport cameras grabando en HD y proporcionando puntos de vista ineditos, y rápidamente estabilizadores, drones, mayor captación de luz… Si comparamos esto con lo que suponía retransmitir una vuelta ciclista, por ejemplo, de pronto proporcionaban materiales impresionantes sin tal necesidad de recursos. Y es más, los medios convencionales llegaron tarde a sumarse a estas posibilidades, porque por ejemplo yo aún recuerdo como en una competición ciclista convencional se vendía lo de colocar una cámara en el sillín como si fuera algo extraordinario, y donde iba que RedBull y GoPro estaban patrocinando ya sus eventos para lanzarlos por youtube…

    Pero sobre todo a mí me gusta cómo esta pasividad de lo convencional dió un espacio a esa cultura urbana que hoy en día se ha asentado en diversos ámbitos mediáticos, desde el deporte a la cultura (caso Rosalía).

    Es temazo esto 🙂

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    1. Julen Iturbe-Ormaetxe (Autor del artículo)

      Tenía pendiente responderte, Iago, disculpa.
      Creo que hay dos puntos de vista a tener en cuenta: uno es deporte profesional vs. práctica amateur y el otro es la dimensión mediática en sí misma del ciclismo. Respecto al primero, es evidente que los medios de que disponemos las personas para generar contenido audiovisual se han disparado en los últimos tiempos. A la vez, las marcas saben que el deporte profesional necesita elevadas dosis de espectáculo para captar audiencias. Así que unos y otros convergen en la misma dirección.
      En cuanto al segundo aspecto, quizá tenemos la suerte de que movernos en bici nos conduce a la tentación de mostrar esos lugares por los que nos movemos. Siempre he dicho que, por ejemplo, aunque no te guste el ciclismo, ver en TV la retransmisión de cualquier vuelta, con imágenes desde el aire, tiene su punto.
      Sea como sea, es evidente que la práctica del ciclismo en sus múltiples vertientes juega con la ventaja de su capacidad para generar contenidos audiovisuales potentes. Si a eso le añadimos toda una tremenda cantidad de datos que podemos sobreimpresionar sobre las imágenes, nos hay duda de que el futuro parece interesante 😉
      Gracias por compartir la reflexión, Iago.

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