Cinco ideas tras el seminario en la Universidad de La Laguna

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Después de llevar a cabo el seminario en el que buscábamos la reflexión que conectara la innovación de usuario y la economía social, comparto algunas ideas y ya de paso dejo aquí acceso al material que utilicé. Como estábamos en familia allí en el salón de grados de la Facultad de Economía de la Universidad de La Laguna preferí preguntar por el interés de las personas que acudieron y generar más una conversación que no una exposición clásica. Eso siempre estimula. En la medida en que Cándido Román, mi director de tesis, estaba también allí y él centra su trabajo en la economía social, tenía si acaso más sentido aún sentido dedicar algunos minutos a analizar la manera en que, por ejemplo, las cooperativas debieran integrar a los usuarios líderes.

Bueno, me quedo con cinco ideas que me andan martilleando las neuronas tras este seminario:

  1. Las cooperativas de trabajo asociado que identifiquen personas a las que podrían catalogar de usuarias líderes de sus productos y servicios poseen un diamante en bruto. Dar la posibilidad a estas personas de participar en la estructura societaria sería coherente con el rol creciente que se les quiere atribuir.
  2. Conviene hablar de valores con los usuarios líderes porque si se quiere integrarlos más en la cooperativa, la sintonía entre las partes no solo debe proceder del producto o servicio. Los valores servirán para hacer más fácil la decisión de a quién integrar y a quién no. Dicho esto, ¡atención a la diversidad como un valor!
  3. La identificación con la marca y, como consecuencia, la forma y el grado en que se defiende es un factor muy interesante para reconocer el vínculo entre usuario y marca. Una de las variables a utilizar para clasificar a los usuarios líderes es este nivel de fidelidad a la marca.
  4. Identificar usuarios líderes y no iniciar la reflexión sobre cómo conseguir vínculos más estrechos entre ellos y la marca es algo así como decir y no hacer. Si de verdad se busca un mayor arraigo social de la cooperativa, una dimensión social que genere confianza y fortalezca la institución, no hay otro camino: hay que integrar a los stakeholders en sus estructuras.
  5. Conviene que las cooperativas de trabajo asociado hablen con las cooperativas de consumo y con otras como las de enseñanza para aprender de experiencias donde ya hay integración de usuarios en sus órganos colegiados. No es un camino nuevo. Lo que en trabajo asociado puede soñar extraño no lo es en otros ámbitos. Creo que esto debería facilitar las cosas, ¿no?

En fin, como decía, dejo aquí la presentación que utilicé. Me parece una línea de investigación muy interesante la de integrar a los usuarios líderes. Las cooperativas diría que lo tienen más fácil. ¿Por qué no profundizar en este ámbito? Y un artículo que reflexiona en torno a todo esto:

Birchall, J. & Sacchetti, S. (2017). The Comparative Advantages of Single and Multi-stakeholder Cooperatives. Euricse Working Papers, 95 | 17.

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2 Comentarios

  1. Jose Carlos HERNANDEZ GONZALEZ

    Me parece muy interesante el artículo. En el modelo de la economía del bien común sea una cooperativa o cualquier otra organización empresarial hemos incorporado y valorado este criterio de participación desde dos enfoques, como justicia social de la organización y como aspecto de transparencia y democracia.

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    1. Julen Iturbe-Ormaetxe (Autor del artículo)

      Sí, yo creo, José Carlos, que cuanto más se abra la organización a agentes de su entorno más «social» se hace. En la economía del bien común esto es algo que se considera desde el principio. Gracias por pasarte por aquí. A ver si va calando 🙂

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