10 consejos para hacer cicloturismo de montaña-montaña

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Primero definamos a qué nos referimos con cicloturismo de montaña-montaña. No es solo el cicloturismo que harías a lomos de tu MTB. Diríamos qué es ese tipo de ruta que harías con tu bici de montaña en una salida habitual, pero encadenando varios días seguidos. O sea, se trata de un cicloturismo que quieres que se parezca lo más posible a tu experiencia cotidiana de pedaleo. Como hablamos de rutas de varios días o incluso semanas, tendrás que tener en cuenta que te hará falta llevar cierto equipaje encima. A no ser que uses la alternativa de «coche de apoyo que carga con todo».

Si pensamos en la geografía peninsular, serían rutas típicas de cicloturismo de montaña la Transandalus, la Transpirenaica, la Transcantábrica, la TransEuskalherria o alguna de las múltiples vías del Camino de Santiago. Y sí, las puedes hacer con alforjas y cargado con veinte kilos, faltaría más. Tú decides. Porque cuando te pongas con ella, será tu ruta y la de nadie más. Así que pedalea como más a gusto te sientas. Cuando hablo de cicloturismo de montaña-montaña me estoy refiriendo, insisto, a rodar de la forma más parecida posible a como lo harías si fueran salidas de un único día. Como en cualquier salida habitual con nuestra bici de monte será inevitable pisar asfalto, pero siempre intentando que sea el mínimo posible y a por carreteras de regional preferente. La reciente CicloExtremeña ha sido un buen ejemplo de carreteritas encantadoras.

Soy de los que no reniego de la carretera, quede claro. Pero desde luego que prefiero los coches lejos, cuando más mejor.

En fin, dicho lo anterior, vamos con la lista de 10 consejos:

  1. Piensa primero en tu nivel técnico y físico. Disfrutar de la ruta tiene mucho que ver con que no haya una descompensación excesiva entre lo que exige la ruta y lo que tú puedes ofrecer.
  2. Lleva la bici bien revisada. Aunque seas manitas, mejor que hayas hecho los deberes antes: cubiertas en buen estado y mejor con algún sistema antipinchazos, pastillas de freno dignas, cadena sin excesivo desgaste, engrase adecuado…
  3. Además de la herramienta habitual no olvides cinta americana, bridas y aceite o cera. También son útiles las bombonas de CO2 para un hinchado rápido en caso de necesidad. Si llevas válvula estrecha, lleva adaptador a Presta para que puedas hinchar en gasolinera.
  4. Lleves alforja, bolsa trasera o mochila, lleva solo lo imprescindible. Ya hablamos hace poco del cicloturismo minimalista. Más peso hace que todo cueste más. Si hay que portear la bici para salvar una valla o hacer tramos a pie lo agradecerás.
  5. Documéntate sobre la ruta que vas a hacer. En Internet seguro que encuentras gente que cuenta sus experiencias. Pregunta; en general todos estamos encantados de compartir nuestras experiencias si pueden ayudar a otra gente.
  6. Si vas en época de «temporada alta» y vas a pasar por zonas muy turísticas ten cuidado de reservar con antelación dónde vas a dormir. Si vas de vivak esto no aplica, pero mejor llevas información de alojamientos para conocer las posibilidades.
  7. No estrenes nada en ruta. Ese no es el momento para ver qué tal el nuevo culotte. Lleva ropa que ya esté trillada, con la que estés a gusto.
  8. Asegúrate de que llevas cartografía adecuada y la ruta disponible en GPS si es tu caso. Mejor añade una copia de seguridad en el móvil. Descarga mapas en local para no depender de conexiones. Y siempre dispones del recurso de mapas en papel por si acaso. Por cierto, no está de más empaparse un poco de la ruta antes de comenzarla, ¿no?
  9. Date tiempo para descansar. No todo es pedalear. Puedes dejar las tardes libres, hacer algún día de descanso, alternar etapas más suaves con otras exigentes. Tu cuerpo y tu espíritu te lo agradecerán. La bici te puede llevar a sitios increíbles pero hay que tener tiempo para disfrutarlos. No hace falta que aprietes al máximo, ¿no?
  10. Habla con la gente con la que te cruces, sea en el monte o en cualquiera de los pueblos por los que pases. Es una manera de conocer mejor el territorio por el que pedaleas.
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4 Comentarios

  1. Lonifasiko

    Aupa Julen! Ahora que acabo de retomar la afición por la BTT (después de más de 15 años en el dique seco), tendré en cuenta estos consejos cuando me plantee hacer alguna ruta cicloturista «potente» como las que haces tú. Poco a poco le estoy volviendo a pillar el gustillo y me están entrando muchas ganas de explorar territorios a través de la bicicleta de montaña. Como dices, sin sufrir demasiado y con descansos para conocer sitios y gentes, en clave «slow». Te iré contando. Ondo segi!

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    1. Julen Iturbe-Ormaetxe (Autor del artículo)

      Bienvenido al club. Un buena forma de disfrutar de la gastronomía: no veas el hambre que suele entrar cuando pedaleas cinco horitas jejeje. Si puedo ayudar en algo, ya sabes por dónde ando 🙂

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  2. Nick

    Igual esta ruta te hace olvidar Islandia: la Trans Dinárica

    https://www.nationalgeographic.es/viaje-y-aventuras/2019/01/este-nuevo-sendero-ciclista-conectara-ocho-paises-europeos

    Te ahorras unos kilos en ropa de invierno y los exploradores de las fotos también coinciden en que la mochila mola más.

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    1. Julen Iturbe-Ormaetxe (Autor del artículo)

      Mlskr! Me pasó la ruta una amiga hace un par de días. Pinta genial, desde luego. Invita a tomárselo con ritmo tranquilo 🙂

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